Las Tres Pes de los Negocios Trascendentales

Explorando ingredientes vitales para mantener la consistencia y alcanzar puertos deseados.

Luego de una sesión intensiva con uno de los clientes más antiguos de Pejibaye Consulting (y grandes amigos de muchos años), viajaba de vuelta de Guanacaste a San José.

Las mejores ideas se presentan cuando uno menos las espera. Viendo las líneas amarillas en la carretera aparecer y desaparecer, la mente contemplaba libremente.

Venía de adentrarme en el negocio para solucionar los retos enfrentados, de definir nuevas avenidas para alcanzar los planes establecidos y analizar las historias para atinar la toma de decisiones.

En un instante sentí una ignición que me erizó la piel, internalizando la idea de que estábamos (y seguíamos) ahí por experimentar un deseo intenso de servir haciendo lo que nos emociona. Un deseo que nos lleva a ser mejores para darle forma a nuevas realidades.

Como emprendedores, el camino continuamente presentará obstáculos diversos e imprevistos y resistencia al cambio. Es natural, ya que estamos abriendo rutas, retando lo establecido y definiendo las pautas de lo que está por venir.

¿Qué pasa cuando esperamos? ¿Qué pasa cuando nos quedamos quietos? ¿Qué pasa cuando lo dejamos para después? No pasa nada más que ver como nuestras ilusiones pierden su luz y la vida ser resbala entre los dedos.

Tres palabras mágicas para el día de hoy:

Perseverancia: Actitud firme hacia un objetivo, es querer algo que uno se auto-propone manteniéndose motivado hasta alcanzarlo.

Persistencia: Insistencia y constancia en las acciones, ideas e intenciones hacia la ejecución de algo definido. 

Perspicacia: Capacidad para entender la naturaleza de las cosas al adentrarse en el ingenio y el entendimiento.

Que sea hoy que nos sentemos unos minutos fuera de nuestro lugar habitual de trabajo para pensar profundamente sobre el porqué estamos haciendo lo que hacemos de la manera en que lo hacemos.

Definamos o unámonos a una idea clara que nos represente. Una idea que nos haga sentirnos vivos y no paremos hasta que penetre nuestras venas.

Estemos cerca de la necedad sin alcanzarla, levantémonos dirigidos y caminemos hambrientos. Siempre perseverantes, siempre persistentes, siempre perspicaces.

Como decía Abraham Lincoln en una de mis citas preferidas,  “La mejor manera de predecir el futuro es creándolo.”

 

 

 

 

1 Comment

  • Monica says:

    Me encanto el análisis existencial del momento cuántico en el que contactamos con nuestro yo del futuro quien nos muestra la belleza de nuestra labor guiándonos a nuestra meta.

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